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¿Dónde están los límites? Hablando sobre el acoso laboral

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Noé Martínez Yescas

4 de agosto de 2022

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El Acoso laboral es una forma de violencia que conlleva un abusivo uso de poder en una relación de subordinación. Este tipo de violencia usa expresiones físicas o verbales referidas al cuerpo y/o a la sexualidad de una persona. En el ámbito laboral personas que ostentan una mayor posición jerárquica utilizan su rango de poder para encontrar víctimas.

Las mujeres y el acoso laboral desde lo cultural

Estadísticamente hablando, uno de los grupos que mayormente son objeto de acoso laboral en el trabajo son las mujeres.

Hay diversos factores que analizar para poder entender los motivos el porque el sexo femenino es más propenso. Culturalmente la mujer crece en un ambiente donde se educa a tener un estado de alerta continuo. 

Padres educan a sus niñas a estar siempre precavidas ante situaciones donde el hombre serian normales. Al barón se le permite llegar más tarde, a la mujer no. Hay casos en los que se les impide incluso algo tan banal como tener pareja, mientras que al hombre se le celebra de tener una novia.

Los ejemplos muestran formas distintas de estilos de crianzas. Se alecciona para que el sexo femenino pueda ser de chicas lindas, complacientes, amables, para “soñar” con el amor romántico y encontrar al “príncipe azul”. Se enseña a sospechar de desconocidos, pero no a poner límites a lo que incomoda.

Es una crianza desde lo superficial.

Los hombres y su rol en el Acoso

Por su parte, los hombres se les cría desde lo interno, a ser fuertes, valientes, a cazar, a conquistar, a medir su fuerza y su valentía. El número de mujeres con las que establecen una relación sexual, a ser ese galán que puede, con una caída de ojos. Se inculca el “dominar” a esa hembra y hacerla caer . Se enseña que si una mujer es difícil, es necesario perseverar hasta que ella ceda. Vemos las primeras lineas para que se pueda presentar conductas de acoso laboral.

Ambas perspectivas, la femenina de complacer y de no saber poner límites, y la masculina de conquistar y estar acostumbrado a traspasar las barreras, se entremezclan frecuentemente en los espacios de trabajo y, cuando en la organización hay ambigüedad y no existen reglas claras, surgen conflictos como el hostigamiento y el acoso laboral. Conductas que alteran críticamente la seguridad del entorno.

Cuando estos fenómenos surgen, la confianza se quiebra, la colaboración, la comunicación y el compromiso de los colaboradores también se resiente.

Resultado concreto: El equipo reduce su nivel de desempeño.

Sé que me vas a decir que también los hombres sufren este tipo de acoso. Es verdad. A pesar de que las estadísticas nos hablan de que las mujeres son víctimas en un mayor porcentaje de acoso laboral, es verdad que los hombres también sufren por esta dinámica.

La causa es la misma, el juego entre el/la depredador(a) y el/la vulnerable. Es básicamente un juego de poder del que te sugiero salir corriendo si alguna vez te ves inmerso en él.

¿Cómo se puede prevenir el acoso laboral?

Cuando surgen estas dinámicas es preciso contar con una serie de herramientas organizacionales básicas que permitan abordar el problema, se generen líneas de acciones así como desarrollar entornos y espacios seguros libres de esta dinámica. Por mencionar algunos encontramos:

Un marco normativo claro

Es necesario que en la organización existan políticas específicas para tratar el fenómeno, así como procedimientos claros de denuncia y consecuencias para los transgresores. Al respecto, la Norma NOM-035 es de mucha utilidad.

Cultura de respeto

Si bien el respeto es uno de los valores más mencionados en la filosofía de las organizaciones, es necesario dar a conocer en qué consiste para nuestra empresa, de una manera muy objetiva, traducido en conductas deseables para los colaboradores. En este aspecto, la información y la capacitación son instrumentos de mucho valor.

Investigación objetiva y consecuencias congruentes

Como representantes del área de capital humano, debemos estar muy conscientes de que, si se ponen límites justos y objetivos, se pagará un precio, pero si se deja pasar, el precio para la organización será mucho más alto. Existe el riesgo de que estas dinámicas se conviertan en patrones de conducta que, al no ser sancionados, se inserten con mayor fuerza en las estructuras y vayan minando poco a poco y de manera implacable, la confianza entre los colaboradores.

Liderazgo ético

Los miembros del cuerpo directivo son quienes marcan el ejemplo y quienes serán los agentes de justicia ante las conductas de violencia laboral; entre más capacitados estén en temas de inclusión y manejo de este tipo de conflictos, mejores, más asertivas, justas y constructivas decisiones podrán tomar para la empresa.

Acciones concretas

Una línea de denuncia eficiente, un programa de comunicación estratégica congruente, un plan de capacitación adecuado, procedimientos claros y conductas coherentes serán las claves para fomentar una cultura equitativa, respetuosa y confiable.

Todas estas acciones en concreto ayudan a mitigar el acoso laboral sino que además generan una cultura organizacional sana, donde los colaboradores pueden construir relaciones con base en el respeto, lealtad y compromiso.

Fuente: WEBINAR ARMSTRONG

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